Siempre ha existido la necesidad de crear casas, tiendas, fábricas, escuelas, negocios, etc. para poder satisfacer nuestras necesidades. Sin embargo, para dichas construcciones no sirven todos los materiales.
En la actualidad, son muchas las edificaciones que han empleado el amianto como material para distintas zonas del mismo. No se tiene una cifra específica de la cantidad de fibrocemento con amianto que está alrededor de nosotros. Conocer los riesgos que este material trae es vital.
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También conocido como asbesto, es una fibra natural que cuenta con unas características técnicas que lo hace un material que es utilizado en muchas aplicaciones. Desde la construcción hasta en productos de gran producción, el amianto puede estar presente.
Este es un término con el que se denomina una serie de meta-silicatos de hierro y magnesio que presentan una forma fibrosa. Los derivados del amianto van desde el crisotilo o amianto blanco, la amosita o amianto marrón y la crocidolita o amianto azul.
Su presentación viene en forma de fibras elementales unidas sólidamente en forma de fibras fácilmente separables, que se pueden deshacer sin mucho esfuerzo. Debido a esto, se pueden separar en millones de fibras microscópicas de tamaño 1000 veces menores a 1 milímetro.
Los distintos tipos de amianto se han caracterizado por tener un buen aislamiento térmico, ser incombustibles, aguantar altas temperaturas y funcionar como material para insonorización. Además de poder aguantar el paso de la electricidad, a los microorganismos y a la abrasión.
El amianto ha sido utilizado mucho en las industrias químicas y de construcción, debido a la variedad de usos que se le puede dar. Este ha sido utilizado desde los inicios del hombre en las sociedades, para levantar edificaciones o aislar tuberías.
Por el hecho de que se deshaga fácilmente y tenga dimensiones microscópicas hacen que estas partículas sean consideradas peligrosas. Pueden residir en el aire que respiramos sin darnos cuenta y en el orden de billones de partículas.
A medida que se iba utilizando el amianto, se iban conociendo la toxicidad que este puede contener y los riesgos que puede traer consigo. Inhalar sus fibras puede dar como resultado distintas enfermedades pulmonares que pueden ser mortales.
La Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, EPA) clasifica al amianto como uno de los principales agentes cancerígenos. Actualmente, está prohibido en muchos países del mundo.
Es el cáncer de pulmón que se ha descubierto que es producido por respirar las microfibras de amianto. Puede producir una fibrosis pulmonar.
Se puede producir en la laringe, colon, recto… Afecta todo el sistema digestivo. Este tumor carcinoide es producido por las fibras de asbesto.
Una enfermedad que no tiene cura que afecta los pulmones, el estómago, el corazón y otros órganos. Esta es una de las formas más comunes en la que se puede presentar el cáncer en los pulmones.
Estas enfermedades se presentan por varias razones. La primera, las fibras del amianto son demasiado mínimas, alcanzando a estar billones en una sola zona, permitiendo respirarlas sin siquiera darnos cuenta.
La segunda razón tiene que ver con sus grandes características de construcción y aislamiento. Debido a estas, las fibras son capaces de llegar a lo más profundo de los pulmones, hasta los bronquíolos. Además de que pueden permanecer dentro de los pulmones durante años.
La interacción entre las fibras de amianto y los macrófagos (últimos defensores de nuestra salud), es el primer paso para el desarrollo de cáncer pulmonar.
Se ha comprobado que los efectos malignos de la exposición al amianto se ven reflejados a lo largo del tiempo. A medida que mayor sea la exposición a este material, más fibras respiraremos y mayor será el impacto en nuestro organismo.
Las enfermedades asociadas al amianto se han visto en la actualidad reciente, en los miles de trabajadores que utilizaban este material para la construcción. Cada año aumentan los casos de cáncer pulmonar debido a la alta exposición al amianto.
Es un material muy utilizado anteriormente en la rama de la construcción que cuenta con 12% amianto, 82% cementosa y 6% aditivos. Puede liberar fibras de amianto si se rompen las placas que lo aíslan del ambiente, así como por la degradación del material.
El fibrocemento también es utilizado para el aislamiento térmico de espacios y la insonorización de habitaciones. Desde los años antes de la Guerra Civil y hasta final del siglo pasado, el fibrocemento fue utilizado en muchas ramas de construcción.
Hoy en día es difícil decir cuántos edificios, casas y establecimientos cuentan de alguna forma con fibrocemento. Fue desde inicios de este siglo que se prohibió el uso del fibrocemento y cualquier otro derivado del amianto.
En la actualidad, se siguen evaluando las distintas zonas donde se usó fibrocemento, teniendo especial cuidado en el estado del material. Mientras la placa de fibrocemento esté en buenas condiciones, el amianto se mantendrá aislado, evitando expulsar fibras al ambiente.
Para poder sustituir en todas las edificaciones el fibrocemento con amianto, es importante contar con alternativas que no sean nocivas para la salud ni para el ambiente.
Hoy en día existen dos alternativas que funcionan de gran forma, eliminando los peligros del amianto y siendo amigables con el ambiente. Estas son:
Las cubiertas metálicas son estructuras que sirven para cerrar la parte superior de una edificación. Visto de otra forma, sirven para hacer los techos de las casas, edificios, escuelas u otro tipo de edificación.
Su principal función es aislar a las personas de los distintos factores que pueden influir como lo son la lluvia, la nieve e incluso el viento. Sin embargo, pueden ser utilizadas como aislantes térmicos y acústicos.
Utilizar cubiertas de metal trae muchas ventajas. Son ligeras, se puedan instalar fácilmente, son de larga duración, son amigables con el ambiente y requieran poco mantenimiento. Algunas de las ventajas que tienen estas cubiertas sobre el fibrocemento de amianto.
Constan de dos tableros rígidos interpuestos por material aislante. Se caracterizan por tener una cara superior, expuesta al exterior, hecha de una lámina metálica capaz de soportar las distintas condiciones del entorno.
Mientras que la cara inferior, la que está a la vista dentro de la edificación, se reviste con material de madera u otro acabado decorativo.
Las ventajas de las cubiertas de panel sándwich son numerosas. Se pueden instalar fácilmente y son ligeras, se pueden colocar sobre recubrimientos previamente colocados sin problemas además de que ofrecen seguridad laboral a los operarios.
Así mismo, ofrecen un impacto estético garantizado por el revestimiento capaz de emular distintos materiales, como la madera. También son muy versátiles para el diseño de cualquier tipo de techo.
En el caso del fibrocemento con amianto, se debe retirar por completo antes de colocar las cubiertas de panel sándwich. Para realizar esta labor, se debe contar con una vestimenta especial para evitar estar expuestos a las microfibras del amianto.
Son varias las empresas que prestan sus servicios para retirar por completo todo el fibrocemento con amianto. Es importante saber que no se puede estar cerca de las inmediaciones donde se esté retirando el amianto, para evitar inhalar sus microfibras.
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